Aseguran que la empresa denunciada ha operado en el lugar casi 20 años
Por: Â Armando Montalvo
Ramos Arizpe, Coah.- En un foco de infección están convertidos los tiraderos clandestinos de la AvÃcola Agra, pues a cielo abierto se depositan en aproximadamente 10 hectáreas, las excretas de ave (pollinaza y gallinaza) originando plagas de mosca verde y olores, que causan problemas serios de diarrea a pobladores de por lo menos cinco comunidades aledañas al lugar.
El depósito también de restos de ave está escondido y se localiza en el kilómetro 40 de la carretera antigua a Monclova, en el lugar conocido como “La Floridaâ€. A 5 kilómetros de la vÃa federal y del camino que conduce al ejido Acatita. Incluso, los tiraderos se ubican a poca distancia de la parte trasera de dicha empresa.
Para arribar al lugar, Zócalo transitó por caminos de terracerÃa y brechas para confirmar las plagas de insectos voladores y los montones de excreta de ave que producen fuertes pestilencias que llegan a pueblos como Las Encinas, Acatita, San Miguel, Santo Domingo y Rancho Nuevo.
Probablemente por ser fin de semana no habÃa trabajadores en el tiradero donde hay grandes cribas, maquinaria pesada descompuesta, rodadas de camiones sobre el suelo, además de áreas donde presuntamente escarban y luego cubren con tierra. En el lugar también se encontraron restos de plásticos enterrados entre los cúmulos de excreta de ave.
Para Jesús Zertuche, la operatividad de los tiraderos es principalmente de lunes a viernes, los camiones entran a cualquier hora del dÃa a descargar la pollinaza y gallinza. “Ojalá que esto acabe y ya no depositen más aquà las excretas. Que busquen un sitio exclusivo con las normas que marca la ley ambientalâ€.
Incluso, los denunciantes no descartan que en el lugar tiren gallinas en pozos y luego les echan cal. También, hay quemas, ya que pobladores de la zona, revelan que por lo menos tres veces a la semana detectan columnas de humo negro provenientes del tiradero y el olor que se percibe es insoportable.
En el recorrido efectuado a pie se pudo apreciar que hay algunas áreas de la superficie donde el suelo se hunde, porque la tierra está suelta con residuos de tierra negra. Los olores fétidos y el polvo provocan desde hace tiempo problemas estomacales a hombres, mujeres y niños radicados en los ejidos cercanos.
Hay que tener presente que la pollinaza contiene cantidades elevadas de cobre, producto del uso de sulfato de cobre como promotor de crecimiento de los pollos; este elemento, en cantidades elevadas es tóxico, y según los habitantes de Las Encinas y Acatita, hay ganado ovino que se está muriendo y además de que han detectado problemas de sarna en coyotes que habitan en la región.

PIDEN CLAUSURA
Habitantes de los ejidos Acatita y Las Encinas demandaron a las autoridades de la SecretarÃa del Medio Ambiente Estatal, la Profepa asà como la SecretarÃa de Salud, la clausura inmediata de los depósitos ocultos de restos de aves y heces que empiezan a enfermar a los ramosarizpenses, porque además, contaminan el suelo y el subsuelo.
Los pobladores de las comunidades temen que en esta temporada de calor, las enfermedades se incrementen, por lo que exigen a la AvÃcola Agra que no fomente más el confinamiento clandestino y que se le aplique todo el peso de la ley.
Guadalupe Hernández Duque, quien tiene más de 60 años de vivir en Acatita, expone que todavÃa no acaba la época invernal y ya hay muchas moscas. “Con los olores desa- gradables que vienen de los tiraderos, pues ya nos acostumbramos. En ocasiones usamos cubrebocasâ€.
El hombre de 73 años, dice que a pesar de utilizar insecticidas de todo tipo, las moscas verdes no se van porque ya tienen raÃces en los depósitos clandestinos y los insectos son cada vez más fuertes y no reaccionan ante el uso de repelentes. Asimismo, demandó a las autoridades de Salud a que tomen medidas contra el tiradero porque provoca a la gente problemas estomacales.
La madre de familia Mónica Gómez exige que por sus hijos, las secretarÃas del Medio Ambiente y Salud, acudan personalmente a los depósitos clandestinos de la avÃcola y constaten el foco de infección existente que pone en riesgo la salud de muchos ramosarizpenses.

“Los olores están todos los dÃas del año, pero cuando hace aire, el tufo no se aguanta aunque encierre a su familia en su casa. Uno de mis hijos siempre se enferma del estomago con diarreaâ€, dijo la joven mujer que tiene viviendo siete años en este ejido.
Don Miguel Ramos Galindo, quien a pesar de contar con 93 años, con voz firme habla de que los daños que origina la granja de pollos viene desde hace años, y las autoridades no hacen algo para cerrar los tiraderos.
Reconoció al igual que Jesús Zertuche, ambos domiciliados en Las Encinas desde que nacieron, que la avÃcola aportó fuentes de empleo para quienes viven en las comunidades, pero abusan porque fomentan los tiraderos a cielo abierto y eso es contra la ley.
Fernando de Jesús Alvarado también se mostró molesto con la actividad ilegal del tiradero, porque expone que durante los periodos vacaciones a lo largo del año, la gente se queja y otra decide no dormir en el pueblo por las moscas y sobre todo por los olores.